Pacientes con necesidades especiales

Cuidado oral en el adulto mayor

Juan Luis Molina, DMD

Special Care Dentistry

sonrisasespeciales@hotmail.com

Vivimos en unos tiempos donde la medicina ha ido avanzando y el promedio de vida ha aumentado significativamente. Esto incluye que ahora se conservan los dientes en ocasiones por toda la vida del ser humano. Por eso el cuidado oral en el adulto mayor tiene gran importancia pues, si no se cuidan adecuadamente se pierden.

Decían nuestros abuelos que buenos hábitos generan buenas costumbres. La mejor herramienta para mantener una boca saludable es la prevención. El profesional más capacitado para esto es el dentista. Con el pasar del tiempo pueden ocurrir daños a los dientes, hueso y tejidos que de no detectarse a tiempo pudiesen causar dolor y enfermedad. No solo de la boca, si no de otras partes del cuerpo.

De ahí la recomendación de que se visite este profesional de la salud oral al menos cada 6 meses. En dichas visitas no solo se hace la limpieza dental, sino que se revisan los tejidos para hacer detección temprana de caries, movilidad de los dientes, lesiones orales cancerosas, nivel de salivación, entre otros hallazgos. Los adelantos en la medicina dental están aumentando las alternativas de tratamiento para lograr restaurar lo que mejor resalta en un ¨selfie¨, una radiante sonrisa. Hay dentistas generalistas altamente adiestrados en el arte de la estética dispuestos a dar lo mejor de sí para que se sientan a gusto con sus dientes. También tenemos excelentes especialistas que para situaciones más complicadas proveen un servicio dirigido a logar resolver esos hallazgos específicos para lo cual fueron referidos.

Todo este esfuerzo es parte de un trabajo en equipo, y el adulto mayor es el principal miembro de este. Si no se desarrolla el buen hábito de mantener la boca limpia, la salud oral y física eventualmente irá deteriorándose.  Esto incluye cepillar los dientes al menos dos veces al día y preferiblemente después de comer. Usar enjuagador oral sin alcohol. Limpiar la superficie de la lengua y utilizar el hilo dental. No es menos importante que con frecuencia observen sus dientes, encías y tejidos de la boca para que en caso de notar algún cambio, vayan a su dentista con prontitud. Es conocido que muchas personas le temen al dentista basado en recuerdos de malas experiencias pasadas o trasmitidas culturalmente. No hay duda de que si buscan encontrarán al dentista que sea compatible con sus necesidades y expectativas. Una vez se establezca la confianza necesaria para resolver las particularidades de cada persona, la mejor recomendación es que continúen con ese profesional y haga de su oficina un hogar de cuidado dental.

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