Pacientes con necesidades especiales

El cuidado dental en pacientes con necesidades especiales

Dr. Juan L. Molina Negrón

Presidente de la Comisión de Necesidades Especiales de Salud

del Colegio de Cirujanos Dentistas de Puerto Rico

787-764-1969

Una pregunta que recibimos con frecuencia es ¿qué significa necesidades especiales de salud? Cada vez que sale un producto como un celular inteligente que tiene algunas cosas que lo hacen ver más llamativo o funcionar mejor decimos que eso es especial. Cuando un buen producto lo ponen a menor precio se dice que está en especial. Sin embargo, nosotros cuando hablamos de un paciente con necesidades especiales de salud, nos referimos a que el cuidado que necesita se hace de una forma diferente, debido a que tiene unas condiciones de salud que requieren una atención adicional a la forma usual de cuidar la salud oral. Por ejemplo, un niño con distrofia muscular que esté en una silla de ruedas necesita que la oficina del dentista esté libre de barreras que impida que la silla llegue al área de tratamiento.

Un adulto con espectro autista necesita unas atenciones adicionales pues son sensibles al sonido o a los olores fuertes y se deben tomar unas medidas adicionales que son diferentes a las que se utilizan en pacientes regulares. Un anciano que ya está frágil y se encuentra encamado puede que la mejor opción sea que se le de el cuidado de sus dientes en su hogar con un equipo dental portátil que permita dicho tratamiento. También una persona con una condición de salud delicada como la hemofilia necesita ser atendido en un hospital bajo el cuidado de un equipo de médicos que estén preparados para atender de inmediato cualquier situación que surja y que pueda poner en peligro la vida de este.

Por eso a los dentistas que tienen el adiestramiento y el equipo necesario para atender esta población se les conoce como dentistas de cuidado especial o en inglés ¨Special Care Dentist¨.  Son unos profesionales con un corazón tan especial como sus pacientes, pues dan la milla extra para lograr que los dientes de estos pacientes con necesidades especiales de salud estén bien cuidados. Una limpieza dental de rutina en un paciente regular puede tomar unos 15 minutos y de forma tranquila. En un paciente no cooperador se requiere un personal altamente adiestrado en técnicas adicionales como el uso de bandas protectoras y abreboca para lograr realizar la misma limpieza dental, pero con mayor inversión de equipo y tiempo. Deben tener más conocimiento de medicina y de condiciones de salud para buscar ayudar al paciente de la forma más segura posible.

Sin embargo los más especiales son los familiares y cuidadores de estos seres con necesidades especiales de salud. Ellos todos los días tienen que alimentar, bañar, tolerar golpes e insultos y aún así cuidan con amor a su ser querido. Por ejemplo un padre de una persona con discapacidad intelectual severa, tiene que cuidar a su hijo como si fuera un niño de 2 años por el resto de su vida. Ellos tienen nuestra admiración y por eso estamos dispuestos en ayudarlos para cuidar la sonrisa de esos seres únicos.

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